Comida siempre fresca: consejos para conservar bien el alimento de tu mascota
Elegir comida y snacks de calidad para tu mascota es importante, pero conservarlos bien lo es igual. Tanto si le das comida seca o húmeda como si le ofreces snacks a lo largo del día, basta con unos sencillos hábitos para que se mantengan frescos y seguros.
Cómo conservar la comida seca
Guarda la comida seca en un
lugar fresco y sin humedad, protegido de la luz solar directa y de cualquier fuente de calor. Una vez abierta la bolsa, ciérrala bien después de cada uso para que no le afecten el aire ni la humedad.
Siempre que puedas,
mantén la comida en su envase original: así estará mejor protegida y tendrás siempre a mano información importante, como la fecha de consumo preferente. Si prefieres usar un recipiente, asegúrate de que esté limpio y seco y de que cierre herméticamente, para proteger el alimento de la humedad y de los insectos. Y
no mezcles la comida nueva con la que te quede de una bolsa anterior.
Cómo conservar la comida húmeda
Sin abrir, la comida húmeda
puede guardarse, por lo general, a temperatura ambiente, siempre que esté en un lugar fresco y seco y, por supuesto, dentro de su fecha de consumo preferente.
Una vez abierta,
pasa lo que sobre a un recipiente hermético y guárdalo en la nevera. Te recomendamos dárselo en un plazo máximo de tres días y desechar lo que quede pasado ese tiempo. En cualquier caso, sigue siempre las indicaciones de conservación del envase, ya que pueden variar de un producto a otro.
Y no te olvides de los snacks
Los snacks también necesitan sus cuidados. Guárdalos en un
lugar fresco y seco, lejos del calor y la humedad, y
cierra bien el envase después de cada uso para que conserven su frescura y su textura. Sigue siempre las indicaciones del envase, sobre todo con los snacks blandos o húmedos, que pueden necesitar refrigeración una vez abiertos.
Comederos y recipientes, siempre limpios
Conservar bien la comida y mantener una buena higiene van de la mano. Lava con frecuencia los comederos de tu mascota y retira la comida que haya dejado antes de servirle la siguiente ración. Lava también los recipientes y sus tapas con regularidad, y sécalos bien antes de volver a llenarlos.
Una buena alimentación no consiste solo en elegir la comida adecuada: cómo la conservas y la sirves también influye en su calidad. Si tienes dudas sobre la dieta, la rutina de alimentación o las necesidades nutricionales de tu mascota, puedes
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