Tecnología y Controles de Calidad

MEJORA CONSANTE EN LA TECNOLOGÍA PARA CONSEGUIR LA CALIDAD Y NATURALIDAD DE NUESTROS PRODUCTOS.
En Farmina creemos que la tecnología puede ser nuestra amiga, especialmente cuando se convierte en una herramienta para mejorar la calidad de nuestros productos. Siempre buscamos las últimas innovaciones que nos ayudarán a conseguir nuestra misión: crear comidas naturales cuya efectividad esté validada científicamente. En la producción de nuestra alimentación, usamos dos tecnologías únicas y un envasado especial que mejoran la calidad de nuestros productos a la vez que conservan su naturalidad.
 

TECNOLOGía
DOBLE TORNILLO
El extrusor de doble tornillo se utiliza principalmente en el campo de la producción de comida humana (por ejemplo en la pasta, galletas, etc.), asegurando una mejor gelatinización del almidón, con una mejora en la mezcla y horneado de un 20-25% comparado a los sistemas de extrusores de un solo tornillo. EL resultado final es una menor “desnaturalización” de los nutrientes resultando en una mejor digestibilidad de nuestro alimentos.

COBERTURA EN VACÍO
La integración de los lípidos (grasas) en el producto se consigue usando el sistema de “Cobertura en Vacío”, asegurando una distribución más homogénea en las croquetas. Esta tecnología también nos permite incluir vitaminas a temperaturas más bajas previniendo el estrés térmico y consiguiendo una mayor duración de su efectividad – el concepto de Farmina de Long Life Vitamins.

ENVASADO EN ATMÓSFERA PROTECTORA: Prestamos mucha atención al momento del envasado, usando nitrógeno, un gas volátil que se disipa una vez se abre el envase, sustituyendo al oxígeno lo que evita la oxidación de las grasas y por lo tanto el enranciamiento. Es una tecnología utilizada en la alimentación humana y que garantiza la conservación de los nutrientes en el tiempo, gracias a la completa separación de las croquetas del mundo exterior. 
 

CONTROLeS
ESTRICTOS CONTROLES EN LOS PRODUCTOS PARA CONSEGUIR LA MAYOR CALIDAD ORGANOLÉPTICA Y NUTRICIONAL
El sistema de control de calidad es muy importante en la industria alimentaria ya que asegura que los consumidores tengan el mejor producto en términos de calidad organoléptica, frescura e integridad. Nuestro sistema de control de calidad monitoriza el ciclo de producción completo. Empezando en la elección de proveedores, pasando controles a las materias primas y los ciclos de producción, acabamos nuestro estricto examen en el producto final justo antes de hacer el envío, además de otros controles posteriores.
Farmina invierte fuertemente en un control de calidad continuo. Nuestro equipo comprueba regularmente todas las materias primas, e igualmente, cada lote producido es sujeto a un profundo análisis que puede llevar hasta 18 meses. Todas las materias primas, acorde a un estricto proceso de auditoría, provienen de proveedores certificados. El historial de producción está controlado, lo que permite a Farmina actuar rápidamente cuando sea necesario y reconstruir la historia de cada paquete de pienso (trazabilidad). Además, el análisis NIR (espectroscopía de infrarrojo cercano) de las materias primas y producto final nos permite monitorear ambos a tiempo real. Nuestro laboratorio interno también recibe apoyo de laboratorios externos en todos los aspectos relacionados con la seguridad de la comida acorde a un estricto plan de análisis preestablecido. En términos de control, ponemos especial atención a todas las actividades relacionadas con asegurar que no haya presencia de micotoxinas y aflatoxinas.
 

JUST IN TIME
UN PRODUCTO SIEMPRE FRESCO Y CON LA MÁXIMA CALIDAD ORGANOLÉPTICA Y NUTRICIONAL
En Farmina hemos desarrollado un método de trabajo que nos permite dar a nuestras mascotas un producto fresco y atractivo: el Just in Time. Nuestra alimentación se produce solo tras haber recibido un pedido de nuestros socios distribuidores, lo que significa que servimos a nuestros amigos de 4 patas con productos que están siempre frescos y con la mejor calidad organoléptica y nutricional. Este proceso nos permite entregar una comida fabricada de media cuatro días antes. No tenemos reservas, lo que se sostiene gracias a una metodología de trabajo eficiente que nos permite ofrecer los productos de mejor calidad.